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jueves, octubre 12, 2006

Homenaje a Giuseppe Gianelli



Otro día en una representación más de la enfermiza y trastornante obra bélica, sin saber si este acto es otro más, si nos estamos acercando al intermedio o si la obra está por finalizar. La neblina es muy densa entre invierno y el humo de las armas. Pero la peor bruma es aquella que surge en mi cabeza y altera mis neuronas.
Todo el mundo pensaría que el vencedor solo se dedica a disfrutar de los placeres de Niké y Dionisio, pero lo que ignoran es que no todos los actores compartimos el mismo sentimiento, lo que es cierto es que muchos con sus corrompidos cerebros más devastados que los pueblos que aniquilan, crean que la conciencia se vaya pulverizando con la razón. No justifico por completo a esta raza pero si a los que tienen que seguir la lucha ya heridos por temor a ser juzgados de traición. Yo en lo personal prefiero no consumir estupefacientes, ni para disminuir el dolor de los variados percances y aunque tenga que debatir todos los días con mi ser, que en su forma de pensar no comparte las ideas conquistadoras, mucho menos lo que dejan por su paso, de como convierten en cenizas las aldeas y las almas de sus habitantes, violando mucho más que los derechos humanos naturales.
La derrota no siempre es mala pero la humillación es siempre repugnante.
Creo estar perdiendo la cordura día a día, a tal grado que creo estar siendo seguido por un hombre. Cada que volteo, a mis espaldas alcanzo a percibir un ser, un poco más bajo que yo, pero al parecer mucho más robusto, cubierto de un manto café grisáceo, maltratado y rasgado. Lo veo en días de guerra, en días de descanso, en caminatas. He llegado a pensar que la muerte me persigue, que pronto llegaré al ocaso sin saber el resultado de esta porquería a la que estoy atado.
Pero en las batallas cuando siento estar con el filo de bala en la sien o en la nuca, volteo y un cuerpo recién cadáver, se desploma a mis pies. El manto solo deja ver su falda desvanecer.

¿Por qué la muerte me sigue pero para no dejarme morir?.

La locura nos ha llegado en conjunto estimado Pepino, yo también la veo a diario, pronto la seguiremos – Contesta mi fiel compañero –

Un escándalo se deja escuchar a unos metros de distancia, a ponerse el disfraz bélico, y salir corriendo al lugar de los hechos.

¿Por qué tanto alboroto mi general?

Hemos encontrado a este hombre tirado a un lado de ustedes, acaso son traidores – contestó colérico –

No tenía idea de su presencia – mentí –

Quitarle la capucha par a desenmascararlo ya. – ordenó el general –

Al ver el rostro revelándose entre las sombras entre en pánico.
¿Por qué un soldado enemigo me perseguía?

Que hace un harapiento enemigo vencido y vivo, en nuestras filas sin que tengamos conocimiento de ello – con la vena de la frente saltada el general demando respuesta de mi ser –

Salvándome la vida – Pensé –

Lo ignoro – contesté omitiendo formalismos, más por temor que por rebeldía –

En eso la voz del hombre se dejó escuchar clara y enérgica.

Deja de preguntar estupideces a quien no deberías estar juzgando sino alabando. Estoy aquí por una sola razón “Proteger el cuerpo y el alma de ese soldado que culpas de traición”

¿Por qué cuidar a un peón? La cosa más absurda que mis oídos han escuchado – Entre carcajadas expresó el general –

Porque la grandeza no se mide por rangos de milicia – exclamó el hombre –

Dime el verdadero motivo y estarás en nuestras filas irreverente vencido – murmuró y mintió entre labios temblorosos de furia el general –

Digamos que mientras los perros rabiosos aplastaban nuestras tierras, vaciaban nuestras casas, sacaban desnudos a cada aldeano ordenándoles desaparecerse en la nieve sin agua ni alimento, violaban a nuestras esposas e hijas y fusilaban a cada soldado a los ojos de su familia, en medio de esta mierda había una luz que regresaba a los inocentes niños y sus madres a sus casas, que sacaba a escondidas alimento y agua y en vez de devorarlo parea saciar su gula cual canino hambriento, lo cedía a los derrotados, solo guardaba un poco para sus compañeros tirados agonizantes en el fango, se robaba abrigos para dárselos a las personas que encontraba sin más cubierta que su piel y de las cuales desconocía su hogar, y hasta el líquido de su misma cantimplora lo usaba para el sediento, nunca para él.
Desafortunado al ser dominado por su ejército desalmado y no por la piedad de su soldado que protejo, el día de regreso a mi hogar, presencie a tan solo a un par de kilómetros antes de llegar, a los cuerpos desnudos, sin alma de mi mujer y mi hija de solo seis años de edad pero cinco de ausencia de su padre, desangradas de… (una lagrima cayó e interrumpió el relato)
Con la voz quebrada después de unos segundos continuó.
… solo pensaba en venganza, por eso los empecé a seguir.
Vi a uno de sus soldados en una choza en la que me refugiaba, vi como se robaba cobijas del lugar. Lo seguí con cautela. Estaba a punto de matarlo cuando presencié la bondad hecha un ser. Camine detrás de sus pasos, siguiendo cada huella, y viviendo la única cara bella de la guerra. Decidí unirme a su ejemplo y proteger al protector.
Si hoy me han visto no es por casualidad sino que la guerra ha terminado y no quería que partiera cada quien a su hogar sin poder darle las gracias al único humano que conozco, de lo que hizo por mi pueblo.

¿Cómo lo sabes? No he sido informado aún de que acaba la guerra. – incrédulo y soberbio dijo el general –

En un par de horas lo sabrá – dijo una voz desvaneciéndose en el horizonte –

La mirada de todos pérdida mientras el relato no supo en donde poner sus balas, el silencio reinó hasta el júbilo la noticia del finiquito bélico.

2 Comments:

Blogger CAPITAN ROCANLOVER Un Capitulo Mas

¿¿¿Y luego???

Creo que jamas explicaste quien es Giuseppe Gianelli, debo suponerlo entonces.

Buen post pero lo senti un tanto incompleto.

miércoles, 1 de noviembre de 2006, 22:44:00 GMT-6  
Blogger tetraptero Un Capitulo Mas

Creo que queda sobreentendido que el personaje principal es Giuseppe Gianelli, aveces hay que dar la información al lector para que ellos la dirigieran y no todo peladito y a la boca.

viernes, 3 de noviembre de 2006, 13:34:00 GMT-6  

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